Hace mucho, tiempo yo estaba casi solo.
Viviendo una vida vacía y sin sentido.
Lo que creía bueno se convirtió en angustia
Y así mi corazón ya no esperaba nada.
Pero llego Jesús hablándome de amor.
Él encendió mis ojos con su divina luz.
Me devolvió la vida y levanto mi alma.
Haciendo su morada aquí, en mi corazón.
El amor del Rey ha cambiado mi vida
Y lo que fue tristeza hoy es alegría.
Mi vida reboza de esperanza y de gozo.
Su amor eternamente él derramara en mí.
Por el camino eterno conducirá mis pasos
Jamás estaré solo, él mi vida guardara.
Este Rey sublime ha hecho renacer
Mi fe y mi confianza llenándome de él.
Son otras las auroras, nació un sol distinto
Y el aire que respiro es de su propio aliento.
Ayer está muy lejos, ya casi no recuerdo.
Es otro el sentimiento que llena el corazón.
Las manos de Jesús cobijan hoy mi alma.
Y todas las mañanas el despierta junto a mí.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario