Herido en el alma por causa del
pecado
Por vías tenebrosas vaga
extraviado
Mi alma triste, grises matices
Un gran vacío, milenarias
cicatrices
Destino incierto, muy confundido
Sin encontrarle una salida a mi
camino
Llegando a una colina vi luz
resplandeciente
Oí una divina, dulcísima de amor
Soy el camino, yo soy la vida
Y la verdad que tanto buscas y
precisas
Puedo ayudarte con tus heridas
Puedo cambiar tu soledad por alegría
Halle la buena senda y noble
compañía
Jesús puso en sus hombros la
carga que era mía
Su voz constante guía mi vida
Siento en mi alma su agradable
compañía
Su amor es fuerte, es abundante
Es mi pasión, es mi amigo más
amante.
Tengo su nombre, tengo su vida
Tengo la fe por su palabra
impartida
Mientras regresa sigo sus pasos
Nada en la vida me aparta de sus
brazos…
A su presencia quiero estar encadenado…

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